El recipiente

Nuestra mente es un recipiente. Cómo la llenamos y si somos conscientes de ellos es cosa nuestra.

Tengo la suerte de haber conocido a un gran motivador. Lo conozco como amigo de un amigo, he oído alguna de sus presentaciones, además de que es famoso por su estilo y sus clases. Simplemente hemos coincidido alguna vez. Todos lo conocen como Vilaporta(REF.nº-4). Una persona sorprendente. Os paso a contar el relato de una de las conversaciones que tuve con él.

Imagínate que cada día a las 9 de la mañana llaman a tu puerta. Cuando abres, ves a tu vecino con una amable sonrisa en los labios. Le das los buenos días y él, sin dejar de sonreír, también te saluda. Aprovechando que tienes la puerta abierta de par en par, te tira la basura dentro de tu casa y se va. A la mañana siguiente, otra vez a las nueve en punto, suena de nuevo el timbre. Vuelves a abrir y se repite la misma situación. A la tercera mañana, cuando oyes el timbre, ya no le abres la puerta, evidentemente.

La analogía es la siguiente

La basura que te están tirando cada día es:

“Tú no puedes…”; “es imposible que…”; “hay que ser muy listo para…”; “déjalo, no lo conseguirás…”; “solo lo logran los enchufados…”

“La puerta que abrimos” es nuestra mente: allí nos echan toda esta basura. Tal cantidad de basura hace que nosotros mismos rellenemos los pocos huecos que quedan muchas veces con más basura del estilo:

“Esto solo me pasa a mí”; “qué mala suerte tengo”, “sí, pero lo mío es peor”.

Da que pensar, ¿verdad?

He leído, supongo que como muchos, el libro La buena suerte (REF.nº-5). Si no lo habéis hecho aún, os lo aconsejo. Entre muchas cosas de las que se pueden extraer del libro, yo concluyo que tiene buena suerte el que trabaja para tenerla.

Si a esta conversación que tuve y al libro de Àlex Rovira (REF.nº-5) les añadimos la frase:

“Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad; un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad.”

(Winston Churchill (REF.nº-6),1874-1965, político británico)

 

 

Nos encontramos con otra pieza del Motivatrón.

A este trozo, pedazo, cacho, segmento del Motivatrón lo llamo

TENER ACTITUD POSITIVA

No permitas que en tu cabeza se instale la negatividad. Hay estudios científicos que hablan sobre cómo aumentan las defensas del cuerpo en aquellas personas que se sienten positivas. Cuando yo estoy bien, todo está bien; cuando yo estoy mal, todo está mal. Si eso es así, mejor estar bien, ¿verdad? Trabaja tu suerte. Tengo muy claro que afrontar los hechos del día a día con una actitud positiva hace que me sienta más fuerte y, lo más importante, que me sienta más feliz.

Dime, pues: ¿de qué vas a llenar tu recipiente?

Juan Juncosa