Equilibrio

La vida es más frágil de lo que queremos admitir o pensar. Las sorpresas aparecen en ella y nuestras emociones nos arrastran con ellas. El equilibrio no solo es una palabra, podría llegar a convertirse incluso en una filosofía de vida. Los sobresaltos durante nuestra existencia pueden ser estupendos o todo lo contrario. Las emociones siempre hay que sentirlas pero no podemos permitir que nos dominen. Es en ese momento donde ha de aparecer el equilibrio. Saber mantenerse en la cuerda floja tanto del éxito como del fracaso, de lo bueno y de lo malo. De esta forma podrás llegar a vivir un gran momento y saborearlo de forma totalmente diferente sintiéndolo en el mismo instante que ocurre sin mirar adelante ni atrás. La vida es el momento que vives y el proyecto de futuro. Es decir pensar en el futuro sí.  A costa del momento que vives no. El equilibrio se convierte en nuestro poderoso aliado. Nos permitirá si estamos pasando un mal momento trabajar con firmeza para salir de él. Al igual que nos permitirá si estamos viviendo un buen momento disfrutarlo al máximo sin la necesidad de mirar adelante como si ese momento fuera a ser interminable. Alguien tal vez podrá creer que es algo muy fácil de decir y difícil de realizar. Es una afirmación totalmente cierta. Todo aquello que queremos proponernos suele costarnos como mínimo un tiempo de aprendizaje. Diferente siempre para cada persona. Pero el resultado vale la pena. Sentirse feliz, poder mantenerse así es importante. Porque si ahora mismo se detuviera el tiempo y no existiera el ayer ni el mañana no sufrirías y siendo así, si no sufrirías mantén esa idea ese equilibrio y sal adelante. El vaso está a la mitad. Hay quien lo vera medio lleno y quien medio vacío. Y tal vez a partir de ahora lo podrás ver en equilibrio.