Noviembre: el mes de las verduras

Noviembre tiene la lista más extensa de verduras de todo el año, y eso hay que aprovecharlo. También damos la bienvenida a la temporada de las mandarinas, las naranjas y los limones, y todavía podemos aprovechar los últimos melones de la temporada.

En cuanto a las verduras, tenemos alcachofas, acelgas, apio, berenjenas, boniato, calabaza, cardos, cebollas, coles de Bruselas, coliflor, endibias, escarola, espinacas, grelos, lechugas, lombarda, nabos, patatas, pimientos verdes, pimientos rojos, puerros, remolacha, repollo, setas, tomates y zanahorias.

El listado de frutas de temporada tampoco se queda corto: aguacates, castañas, chirimoyas, caquis, kiwis, limones, mandarinas, mango, manzanas, membrillos, melón, naranjas, pera amarilla y de agua, piñas, plátanos, pomelos y uva.

También os sugerimos los pescados y mariscos en su mejor momento, como el besugo, la lubina, las vieiras, la merluza y el salmón. También es buena época para carnes de caza.

Hay infinidad de recetas que podemos hacer con los ingredientes más frescos de la temporada. Aquí os dejamos dos de deliciosas.


Galletas de mandarina

Aprovechamos esta maravillosa fruta de temporada y la mezclamos con galleta para tener un postre delicioso. No son difíciles de hacer, lo único es que hay que dejarlas un poco en la nevera para que se endurezca un poco la masa.

Ingredientes:

(Según el tamaño, unas 42 unidades).

270 g de harina
1 mandarina mediana o grande
100 g de azúcar
50 g de mantequilla
10 g de levadura. He puesto Royal
1 huevo
Almendras fileteadas o crocanti para decorar. Esto es opcional.

Elaboración:

Sacamos la mantequilla del frigorífico una hora antes de su uso. Mientras tanto, mezclamos la harina con la levadura. Después forramos una o dos placas de horno con papel de hornear. Lavamos muy bien la mandarina y la cortamos con un cuchillo (sin pelar) en dados. Seguidamente la pasamos a un vaso de batidora y la trituramos. En un bol grande, mezclamos el huevo y la mantequilla a punto de pomada, mezclamos bien todo con la batidora. Añadimos el azúcar y la mandarina y seguimos batiendo. Incorporamos la harina con la levadura a la masa triturada y amasamos bien con las manos hasta que quede una masa pegajosa. Dejamos la masa en el bol y la cubrimos con film transparente. Lo dejamos reposar en la nevera durante 30 minutos. Transcurrido este tiempo, sacamos la masa del frigorífico. Untamos la encimera donde formemos las galletas y las manos con harina para que se nos despegue. Seguidamente, precalentamos el horno a 190 °C, calor arriba y abajo.
Mientras se precalienta el horno, con la ayuda de un rodillo estiramos la masa y la cortamos a nuestro gusto. Colocamos las galletas sobre la placa de horno forrada, la decoramos con las almendras (si nos apetece) y horneamos a 190 °C durante 15 minutos. Las retiramos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla. ¡Y a disfrutar de tu dulce de otoño!

Fuente: Masquepostres.es

 


Alcachofas fritas con miel

Las alcachofas solo requieren que las cortes correctamente para utilizar la parte más deseada, el corazón y el tallo. Una vez preparadas, requieren una mínima preparación y muy poco tiempo de cocción. Luego se vierte la miel encima y se fríen en un poco de aceite. El resultado son unas alcachofas crujientes y deliciosas, con un toque dulce que contrarresta el amargor de esta verdura.

Esta es la lista de ingredientes que vas a necesitar:

  • 4-6 alcachofas grandes
  • 1-2 limones partidos por la mitad
  • Un chorrito de aceite de oliva para freír
  • 40 ml de miel
  • Sal gruesa
  • Perejil picado (para decorar, opcional)

 

Elaboración:

 

Retiramos todas las hojas exteriores. Una vez que quede la forma de un capullo, cortamos la punta del capullo para dejar expuesto el corazón, que es lo que nos interesa. Después limpiamos bien el tallo y la base de la alcachofa hasta que no tenga partes duras. Cortamos la alcachofa por la mitad longitudinalmente, posteriormente untamos con limón toda la alcachofa para evitar que se ponga negra. Justo en el centro hay una especie de pelusilla de color blanco muy fibrosa que hay que quitar, pues es muy desagradable para comer. También retiramos las hojas internas de color púrpura. Y cortamos de nuevo la alcachofa por la mitad. Una vez que ya las tenemos preparadas, ponemos una olla con agua y sal a hervir. Añadimos las alcachofas cortadas con el limón partido a la mitad que hemos utilizado para evitar el pardeamiento y dejamos que se cuezan 20 minutos, hasta que estén tiernas. Posteriormente, escurrimos las alcachofas para drenar toda el agua. Las sazonamos y vertemos sobre ellas la miel de manera uniforme. Ponemos una sartén con un chorrito de aceite de oliva a calentar y las añadimos cuando el aceite se caliente. Dejamos que se frían durante varios minutos, hasta que se empiecen a dorar, luego les damos la vuelta para que se hagan por los dos lados y queden bien crujientes. Para finalizar, trasladamos las alcachofas a un plato con papel de cocina para que drenen el aceite, espolvoreamos el perejil picado por encima y servimos con un limón partido.