Persistencia

Persistencia

 

Ponerse un objetivo puede llegar a ser relativamente sencillo. Preparar las metas y la travesía, incluso emocionante y divertido. Llega la hora de la verdad, cuando hay que empezar a hacer el trayecto. Nuestro momento de prueba llega cuando llevamos un tiempo avanzando por el itinerario y nos empiezan a surgir dificultades que nos minan la moral. Instantes en los que nos llegamos a plantear abandonar.

Es en esos momentos, donde descubriremos si realmente queremos luchar y conseguir el premio al final del arco iris o, por el contrario, descubriremos que no era tan importante para nosotros. Hay aún una tercera alternativa. Tal vez no sabemos cómo avanzar, pero sí queremos llegar al final del camino.

Es el momento de sacar nuestra mejor arma. Nuestro secreto para poder seguir. Se trata nada más y nada menos que de nuestra fuerza de voluntad. La persistencia, o como diríamos en lenguaje popular, “el que la sigue la consigue”. Cuando las personas que te rodean ven la determinación que tienes por conseguir aquello que te propones, creerán en ti.

Es un combustible muy bueno para recargar pilas. Por supuesto también encontrarás gente que te diga que lo dejes. Siempre me ha gustado la frase: la felicidad no es un punto de llegada, es una forma de caminar.

Por tanto, si disfrutas del recorrido dirigiéndote a donde te apetece, por más difícil que este sea, por más obstáculos que encuentres, nada importará, porque tu resistencia, tu voluntad te harán disfrutar de cada paso que des. Llegar al objetivo será seguramente fantástico, pero caminar hacia tus sueños no tiene precio.

Animaros a perseguir vuestros sueños, nos cruzamos en el camino.

Hasta pronto.