RUMARIA

País de un gran potencial turístico, con una historia, tradición, gastronomía y una hospitalidad impresionante, que poco a poco se abre al mundo occidental después de su incorporación a laUnión Europea en 2007.

Visitando las ciudades de Bucarest, Iasi, Brasov, Sibiu, Siguisoara y cercanias puedes apreciar una gran diversidad cultural debido a las diferentes regiones del país, que durante su historia ha recibido influencias varias de diferentes culturas, de hecho hay que recordar que se trata de un país fronterizo con otros cinco, cómo son Hungría, Ucrania, República Moldova, Serbia y Bulgaria.

Bucarest, capital del país, con más de 2 millones de habitantes, la más grande y poblada de Rumania, reune todos los servicios que una gran capital necesita, es aquí dónde se aprecia más la modernidad del pueblo rumano, que también se ha abierto al consumismo de la Unión Europea, aunque otro capítulo aparte merecería el apartado económico, pues los salarios de los trabajadores rumanos no se acercan ni de cerca a la media de otros paises más occidentales con el desagravio que eso representa. En Bucarest como en la mayoria de las ciudades rumanas predominan las iglesias hortodoxas, religión mayoritaria del pueblo rumano (89% de la población) características por sus esplendidas cúpulas y sobretodo por sus pinturas coloristas interiores, aunque otros cultos religiosos también són seguidos, como el católico, protestante, judío, musulman, sin ningún tipo de conflicto. También destacara el edificio del Parlamento, el segundo más grande de todo el mundo. Pero como toda capital grande, Bucarest también sufre las inclemencias de las prisas, la suciedad… y he de decir sin que nadie se me enfade que de todas las ciudades visitadas es la que recordaré con menos melancolía. De Bucarest cabe destacar también que se trata de la ciudad rumana mejor comunicada, que dispone de un aeropuerto internacional bien comunicado y de una red de transportes públicos con metro incluido, así como una red de carreteras en sus cercanías que de largo són las mejores del país, otro apartado que en opinión mía deberá mejorar Rumania si quiere atraer a un mayor número de turistas.

De Bucarest nos dirigimos a Iasi, al noreste del país, capital de distrito del mismo nombre, en la región moldava, también conocida en su país como “la ciudad de las 7 colinas”, casualmente como Roma, ciudad que derivó el nombre de Romania, tierra de romanos, pues no debemos olvidar que estas tierras también formaron parte del gran Imperio Romano, de hecho no es casual encontrarte en casi todas las ciudades rumanas una réplica de la estatua de la loba amamantando a Rómulo y Remo, símbolo inequívoco de la ciudad italiana. Con una población aproximada de 321.000 habs., se trata de una de las ciudades más grandes del país, con una gran tradición histórica, literaria y universitaria, dónde se puede apreciar mejor la huella del regimen comunista acaecido en 1989, pero que también se esta abriendo a la nueva sociedad capitalista, de hecho como visita más sorprendente pude apreciar uno de los centros comerciales más impresionantes que yo recuerde haber visitado, “Palas Mall Iasi” de muy cercana inauguración ubicado en los entornos del increíble Palacio de la Cultura, impresionante edificio situado en el centro de la ciudad y que es el orgullo de todos los ciudadanos de Iasi, un verdadero castillo de cuentos de hadas. Así como numerosos templos ortodoxos de gran veneración, como la Catedral Metropolitana de Iasi, dónde désde 1641 se encuentra el cuerpo incorrupto de la Santa Parascheva de los Balcanes, dando lugar a una gran peregrinación de sus devotos a éste lugar, sobre todo el 14 de octubre, pues es considerada la Patrona y protectora de la Moldavia rumana.

Desde Iasi, es indispensable hacer una visita a los Monasterios Ortodoxos de la región de Bucovina, situados en el distrito de Suceava. Únicos en el mundo por sus coloridos frescos exteriores increiblemente bien conservados, de entre los que destacan los de Humor, Sucevita, Moldovita y sobretodo el de Voronet famoso por su tonalidad azuloso con su majestuoso pórtico ilustrado con  el Juicio Final. En toda esta región, de gran tradición agrícola y ganadera, es dónde se pueden apreciar mejor las tradiciones folckloricas como  el baile  y la canción tradicional rumana que cuenta con una amplia aceptación en la sociedad rumana. Así como de disfrutar de su gran riqueza gastronómica, destacando sus embutidos, quesos caseros y como no de uno de sus platos más representativos el sarmale.

Dejamos Moldavia para adentrarnos en la región más conocida de Rumania, Transilvania,  situada geograficamente en el centro del país,atravesando los Carpatos llegamos a Brasov, ciudad preciosa de gran historia, perteneciente en la antiguedad al Imperio Austro Húngaro  y con restos medievales importantes. Ciudad muy turística y dinámica, pues desde aquí es relativamente fácil y accesible visitar otras poblaciones y enclaves turísticos importantes, como Bran, dónde se ubica un castillo de la monarquia real rumana que inspiró a Bram Stoker para la creación del mito de Drácula, cogiendo también como parte de la historia la vida de Vlad Tepes, heroe rumano que combatió contra los turcos, famoso por sus métodos sanguinarios. También tienes al alcance ciudades con un gran pasado medieval como Rasnov, con su fortaleza al pie de una montaña, Siguisoara, ciudad patrimonio de la humanidad según la UNESCO dónd vivió Vlad Dracul padre del anterior mencionado Vlad Tepes con su casco antiguo y su torre del reloj, Sinaia, ciudad dónde los rumanos más pudientes tienen sus residencias y que destaca por la edificación del Castillo Peles, residencia del rey rumano Carlos I, de una gran majestuosidad y opulencia. Sibiu, “la ciudad que te mira” , famosa por sus tejados con ventanas que asemejan ojos y su centro histórico medieval, que fué ciudad de la cultura europea en 2007, las poblaciones cercanas a Targu Mures, famosas por sus puertas trabajadas. las ciudades con iglesias fortificadas como Prejmer, Saschiz o Harman, o las minas de sal de Praid,  impresionante mina de sal en activo en el interior de la Tierra, a la que mucha gente acude para realizar tratamientos respiratorios, una visita muy interesante y diferente.

¡No se arrepentirá!

Texto y fotos

Darío Mejón Casas

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