El Hormiguero 3.0: Esta noche ha venido a divertirse…

Asistimos al talk show del momento, producido por 7 y Acción y presentado y dirigido por Pablo Motos, en el que, esta noche, nos divertiremos con Jaime Cantizano.

 

El Hormiguero emite en la actualidad su tredécima temporada tras años consecutivos con récord histórico de audiencia, tanto de espectadores como de cuota mensual de pantalla. Desde que El Hormiguero comenzó su andadura, ya son centenares las estrellas internacionales y nacionales que han pasado por el formato de 7 y Acción. Precisamente por esto, es lógico que Pablo Motos y su equipo tengan bastantes anécdotas que contar protagonizadas por los deportistas, actores, actrices, políticos, cantantes y demás famosos que les han visitado. Y es que sus invitados nunca defraudan.

La hora acordada para el encuentro es a las 20.30 h, así que como la ocasión lo merece, nos presentamos 10 minutos antes. ¿Serán los nervios? ¿O la emoción? Por lo que vemos no somos los únicos convocados a esa hora, ya que en los alrededores va llegando gente ilusionada para asistir de publico al programa de 7 y Acción.

 

Nos recibe Manuel Linares, director de comunicación de la productora, que nos hace sentir como en casa. Empezamos la visita y a medida que avanzamos comprobamos con nuestros propios ojos como el equipo se ha convertido en una familia y los fuertes vínculos que se han creado entre ellos. Este equipo esta lleno de talento, de creatividad, de conocimientos y de grandes personas, que son capaces de aportar  todas sus ideas, por muy locas que sean, todo para cumplir un objetivo común: entretener al público que esta al otro lado de la pantalla.

 

Una de las cosas que nos sorprenden más en nuestro pequeño “tour” es el tamaño que tienen los distintos espacios. El plató tiene el tamaño perfecto, como un puzzle en el que todas las piezas encajan y en el que pocas cosas se dejan al azar. Descubrimos que una pieza clave para el éxito del programa es el guión, sin guión no hay programa. Sin guión tampoco existen Trancas y Barrancas, las estrellas del programa, aunque ellas a veces van por libre y les encanta improvisar.

 

Mientras nos cuentan mil anécdotas, entramos al plató siguiendo el camino que han recorrido estrellas como Will Smith o David Broncano, seas el invitado que seas, el camino a recorrer para acceder al mágico mundo de El Hormiguero es el mismo. Y es que, antes de entrar en escena, el invitado esta a centímetros del público, aunque el publico no lo sabe. Y no vamos a desvelar más.

 

Hablemos del público. Unos minutos antes del directo, las gradas están vacías, hay mucha calma y no parece que se vaya a rodar un programa con una audiencia superior a los 3.000.000 de telespectadores. Si no lo vemos no nos lo creemos. Entra el público y toman asiento. El público es un invitado más noche tras noche, es quien crea el clima en el programa con sus aplausos, gritos y sonrisas. Es el termómetro perfecto para saber el grado de diversión en el programa, transmite energía desde que pisa el plató.

Las hormigas aparecen, suena la música a todo volumen, el público esta en un ambiente de fiesta, hemos venido a divertirnos. 3,2,1…¡bienvenidos a EL HORMIGUERO!

 

Si algo caracteriza al programa es su capacidad para entretener y divertir al público y a los invitados, como las secciones de magia con Jandro o la ciencia con Marron.

El equipo lo forman 150 personas: presentador, colaboradores,  guionistas, operadores de cámara, técnicos de iluminación y sonido, científicos y hasta un médico.

En poco más de dos hora nos valió para darnos cuenta de la importancia del equipo humano, y de cómo han convertido el éxito televisivo en su pasión.

 

 

¿Destino o azar?   

Azar y destino, o, destino y azar, en la práctica, caras de la misma moneda. Todo sucede cuando da comienzo la sección en la que “El Hormiguero” planeaba entregar una tarjeta OpenBank con 6.000€ llamando a un número de teléfono al azar, puede ser cualquier número. Empiezan a llamar, se formula la siguiente pregunta: “¿Sabe usted que es lo que quiero?” Y la respuesta es sencilla: “La tarjeta de El Hormiguero”. Esa noche todos los números a los que llama el programa cuelgan o no contestan. No estarían viendo el programa, hay un Barça-Madrid de copa o piensan que puede ser una broma, pero no lo es. Así que por el momento no hay ganador. Pablo Motos y Jaime Cantizano se miran. Hay ganas de entregar los 6.000€. Empieza una escena de improvisación, se manda el programa a la “porra”. ¡Cosas del directo!  Y se decide dar la oportunidad de ganar el dinero entre alguien del público con un juego insignia del programa: la moneda y el cuentagotas. El destino juega sus cartas, el invitado debe escoger entre el publico a una persona,  y escoge a Gema. Pero aun falta otro jugador para la partida.  Es, en ese momento, cuando Jaime Cantizano dice “el de las gafas, el chico de las gafas”. Eligen al chico de las gafas, entre todo el publico, entre 140 personas. Creo que es cuestión de suerte. El juego es muy sencillo. Hay una moneda y cada concursante tiene un cuentagotas. Hay que poner una gota encima de la moneda sin que caiga. Primero un concursante y luego el otro. Solo puede haber un ganador. Sigo pensando que es cuestión de suerte y de tener un buen pulso. Jugamos. Una gota, dos gotas, tres gotas… hasta la gota 21. Me toca a mi, me cae. Pienso, cuestión de suerte. Gema se lleva los 6.000€. Esa noche no duermo. Por la mañana recapacito. No he perdido 6.000€, nunca fueron míos. Estoy feliz. Al día siguiente me entero de la situación familiar de Gema. Su padre había fallecido hacia menos de una semana justo el día en que la llamaron para asistir de público al programa. Ella no quería ir. Su novio la convenció. Jaime Cantizano la eligió. Ella esta convencida que su padre la ayudo. Podrá pagarse sus estudios. Empiezo a creer que no es cuestión de suerte. Fue el destino quién quiso que yo viviera una experiencia única e irrepetible. Ahora, ya no creemos tanto en el azar, ¿verdad?