¡Relájate!

APRENDE A RESPIRAR. Inspira profundamente por la nariz, sintiendo cómo se hincha el vientre al hacerlo. Mantén la respiración unos segundos. Expulsa el aire lentamente. Repite varias veces.

VISUALÍZATE EN CALMA. Cierra los ojos, aspira lentamente e imagina que estás en una ducha caliente y que oleadas de relajación lavan tu estrés. . Piensa que caminas junto al río, que estás tumbado en una playa paradisíaca, que miras el atardecer desde una montaña elevada…Visualiza los detalles: el olor del campo, el murmullo del agua o el color del cielo.

DATE UN MASAJE. Para calmar el estrés, los expertos recomiendan masajearse la palma de la mano con el pulgar de la otra con suaves movimientos circulares.

SONRÍE. Hacerlo significa que estás contento. A la vez, estimulas las sensaciones de felicidad. La sonrisa transmite impulsos nerviosos desde los músculos faciales al centro emocional del cerebro, lo que inclina la balanza neuroquímica hacia el modo de ‘calma’.

ADOPTA ACTITUD DE LUCHA. En vez de verte como una víctima y pensar ‘¿Qué hecho yo para merecer esto?’, adopta un enfoque proactivo. Si tu vuelo ha sido cancelado, muévete para buscar otro. Busca siempre una solución.

PÁSATE AL DESCAFEINADO. Reduce progresivamente la cantidad de cafeína que tomas sustituyendo las tazas de café por descafeinado. Al cabo de tres semanas, habrás logrado quedarte sólo con la taza del desayuno o incluso prescindir del todo del café. Lo mismo puedes aplicarte a los refrescos con cafeína.

RECUÉRDATE COMO SER SEXUAL. Sitúa las relaciones sexuales en los primeros puestos de tu lista. El sexo aumenta los niveles de endorfinas, esas sustancias cerebrales que incrementan las sensaciones de bienestar. Es uno de los mejores relajantes que se conocen.

CAMINA AL AIRE LIBRE. Un paseo a paso ligero te obliga a respirar más profundamente, esto promueve estados de bienestar y mejora la circulación y la forma física. La luz del sol y la contemplación de la naturaleza ayudan a prevenir la depresión.

ESCUCHA MÚSICA. Numerosos estudios afirman que una música que despierte en nosotros emociones positivas y agradables puede reducir la frecuencia cardíaca y la tensión arterial y aumentar los niveles de endorfinas.

VIVE EL MOMENTO. Saborea un trozo de chocolate con los cinco sentidos, pensando en lo que sientes al tomarlo. Fíjate en los colores, siente las texturas, contempla cómo avanzan las nubes…Recréate. Enfocar la mente en algo concreto es sinónimo de relajación. Disiparse es estresarse.

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