VACACIONES

Muchos son los que en estas épocas estivales tienen algún día de vacaciones. Las vacaciones hay que aprovecharlas para sentirse, relajado, feliz, desconectado, descansado… O también todo lo contrario ;-). En definitiva, las vacaciones están para aprovecharlas cada uno a su manera. Lo único importante es sentirse feliz. Por supuesto que hay personas que de lo que se sienten feliz es de poder trabajar en verano. El caso es que en verano suelen existir cambios en nuestras vidas y, como dice el refrán, “veraneando, se va el tiempo volando”.

La realidad es que cuando se está bien todos sabemos que el tiempo vuela. Deja pues que tu tiempo vuele, disfrútalo y aprovéchalo tanto como puedas. Un buen momento para reflexionar sobre nuestra vida y el rumbo que tiene. Un buen momento para desempolvar viejos proyectos. Un buen momento para retomar la lectura. Un buen momento para… lo que te apetezca. La ventaja de aprovechar momentos para reflexionar sobre cualquier cosa es que podemos hacerlo sin presión y con una perspectiva diferente. Redescubrir la vida, el amor e incluso a ti mismo. Si es posible, comparte tiempo con personas cercanas, familia, amigos, gente con la que quieras estar. Un momento excelente también para leer y, como no, para mimarte y regalarte cosas a ti mismo. Sobre todo, sal al aire libre.

Tal vez es el momento de aprovechar y descubrir nuevas facetas sobre ti mismo, escribir, vivir aventuras… No nos olvidemos de una parte muy importante de las vacaciones, “VIAJAR”, y no hace falta que sea lejos. Cada uno dentro de sus posibilidades, bien sea a 50 kilómetros a 500 o a 5.000, aprovecha y desplázate a un lugar en el que no hayas estado. Conoce nuevas costumbres, prueba nuevas comidas, descubre nuevas personas, descubre y abre tu mente a lo nuevo, regenérate. En definitiva, las vacaciones están para ser feliz, desconectar y recargar pilas.